martes, 16 de marzo de 2021

Viajar a Austria con niños: 3º día Mieders e Innsbruck

 

3º día: Mieders e  Innsbruck

Nos levantamos con la idea de ver a los animales de la granja pero está claro que los horarios españoles no cuadran con los alemanes…nosotros somos también bastante dormilones . El caso es que cuando yo me levanté vi como sacaban a unos terneritos monísimos y daban de comer a las vacas…quise despertar a los niños pero entre que lo conseguí y les puse en marcha, los animales ya estaban guardados….Luego le pregunte al dueño y me dijo que los sacaban sobre las 9.00h….para nosotros demasiado pronto…Por la tarde los vuelven a sacar, así que lo anoté para ver si nos daba tiempo.

Nos dirigimos hacia Mieders, no tenía ni idea lo que me iba a encontrar. Solo sabía que había un tobogán de montaña, Rodelbahn, en la que queríamos montar así que para allá que fuimos.

Llegamos y había varias opciones para los tickets. De momento sacamos uno porque no eran muy baratos y tampoco sabía como iba a ser.

Tienes dos opciones y dos precios, subir y bajar en teleférico o subir en teleférico y bajar en el tobogán. Esa fue la opción que cogimos nosotros.

https://www.stubai.at/skigebiete/serlesbahnen/skigebiet/sommerrodelbahn/

Cogimos el teleférico y según íbamos subiendo podíamos ver las vías por donde iba el tobogán….lo que se veía era que iba a ser espectacular….luego lo probaríamos.



Llegamos arriba y al bajar del teleférico nos encontramos con algo que no esperábamos.  Un restaurante con unas vistas espectaculares, juguetes, parques, parque de agua, toboganes gigantes, rutas para hacer senderismo…..un auténtico paraíso.




Cuando lo vimos ya supe que mis planes del día se iban a cambiar porque ahí , íbamos a pasar parte del día.

Paseamos, corrimos, jugamos, nos tiramos por toboganes, rodeamos un lago, jugamos con las atracciones de agua….un sin fin de cosas para disfrutar los peques y los mayores.




Ya que nos había gustado tanto pensamos en comer en el bonito  restaurante típico que había ahí pero el cielo empezó a ponerse oscuro y esto es un dato IMPORTANTE: Los toboganes de montaña cierran si llueve ¡!! Y os aseguro que no me iba a perder la experiencia de bajar así que decidimos coger el tobogán y no arriesgarnos a tener que volver a bajar en teleférico.

Así que nos montamos en el tobogán. Os diré una cosa, hemos estado en muchos toboganes de montaña…en Suiza en Pfinsteregg en la Selva Negra en Gutach, en Alemania en Tegelberg, pero esto…esto no lo supera nada. Es INCREIBLE! Son 2,8km de railes en una bajada espectacular, el rail al ser estrecho, coge muchísima velocidad y lo mejor es que pasas entre árboles, debajo de puentes, curvas y curvas muy pronunciadas….un espectáculo de paisajes y de diversión. Sin duda el mejor que, hasta día de hoy, hemos montado. David iba con mi hijo y yo con la niña…Llegamos abajo y fue mirarnos y decir…..esto lo repetimos!

Volvimos a comprar un ticket y nos subimos. Si llovía pues por lo menos ya habíamos probado la experiencia. Llegamos arriba y fuimos a comer. Conseguimos una mesita justo al lado del parque así que mientras esperábamos los niños estaban jugando y nosotros tomándonos una cervecita ( yo Radler : cerveza con limón).

La comida estaba muy rica la verdad y como el entorno era tan bonito pues sabía mejor. Pedimos para los niños uno plato de Wiener Schnitzel con patatas ( filete empanado) y nosotros una bratwurst con patatas y unos Käsespätzle ( pasta de huevo con queso, cebolla a la parrilla y mantequilla) está de muerte! Y ya que estábamos nos pedimos un postre típico: kaiserschmarrn. Este postre es típico de Austria y más en las zonas de montaña. Consiste en una especie de creps más gruesos como caramelizado y se acompaña con azúcar glas, compota de manzana, helado de vainilla y frutos rojos…..para infartar!




Después de comer fuimos a una zona de columpios donde había un kiosco y nos pedimos un café mientras los niños seguían disfrutando.



Un paraíso de verdad! O por lo menos para mí fue un gran descubrimiento.





Ya se nos habían trastocado los planes pero hay que dejar siempre espacio para la improvisación.

Volvimos a bajar en el tobogán. Esta vez tuvimos mala suerte porque justo delante montó una señora a la que le debió dar miedo e iba tan despacio que nos frenaba al resto…una pena…pero igualmente lo disfrutamos.

Llegamos al coche y pasamos por un sitio de tirolinas pero era muy difícil para los niños así que nos fuimos a Innsbruck a tomar un helado y dar un paseo

Innsbruck es la capital del Tirol y se encuentra rodeada por montañas.

Simplemente nos dejamos llevar por las calles de esta bonita ciudad hasta llegar al puente. Pasamos por la Maria-Theresien Strasse, las más comercial, tiene una panorámica muy bonita de las montañas Nordkette y de la columna Santa Ana . También pasamos por el tejadillo de Oro. Pasamos por el casco antigua, Altstadt, que es precioso.






Finalmente llegamos al puente donde al otro lado se encuentras las famosas casas de colores. Que sean de colores no es por casualidad. Cada color representa un oficio, el rojo para los carniceros, el azul para los herreros, verde para panaderos…..

Nosotros dimos un paseo por estas calles, nos tomamos un helado y nos volvimos a nuestra granja!

Al día siguiente queríamos adentrarnos un  poco mas en “Nordketten” y subir en el teleférico. Lo podrás ver todo en el siguiente post!

 

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