Día 4: Friburgo y Unterkirmach
Friburgo es una ciudad universitaria con su casco antigua
adoquinado y con un ambiente fantástico. Sin duda un sitio para los jóvenes
universitarios ideal para vivir.
Tuvimos la mala suerte que al llegar empezó a llover. Nos
pusimos los chubasqueros y nos dirigimos
hacia el centro pero la lluvia era cada vez más intensa y la previsión no nos
lanzaba ninguna esperanza de que mejorara….
Nos fuimos a comer a un Mc Donalds por ser rápidos y ver si
la lluvia paraba pero no hubo suerte.
Friburgo está lleno de canales que recorren las calles y se
convierten en un atractivo para los niños. Es típico ahí comprar unos barquitos
de vela de juguete y hacerlos navegar por los mismos pero en eso también
tuvimos mala suerte….era domingo y la tienda típica donde vendían los barquitos
estaba cerrada……
En la plaza encontramos algunas tiendas de recuerdos y en
una había unos patitos de goma que eran la alternativa perfecta a los barquitos
por lo que compramos un par de patos y eso nos salvo el paseo que nos quedaba
por dar ya que , pese a la lluvia, los niños iban jugando por los canales y sus
patitos.
Llegamos al colche literalmente empapados..menos mal que en
el coche siempre llevo la mochila con ropa de baño y la mochila con ropa de
cambio….
Es una pena que no pueda contaros mas sobre esta ciudad tan
bonita pero era realmente imposible con la que estaba cayendo….
Me puse a investigar algún sitio cubierto y encontré que en
un pueblo cercano a nuestra casa había un parque de bolas gigante con un montón
de cosas para los niños.
EL pueblo se llama Unterkirnach y el sitio era http://www.spielscheune-unterkirnach.de/startseite/
eso nos salvó la tarde.
Justo al otro lado del parque de bolas había un parque con
columpios y una lagunita con una barquita para atravesarla tirando de una
cuerda. Así que ahí estuvimos jugando otro rato antes de volver….como estaba
lloviendo había unas babosas en el suelo de un tamaño que yo no había visto
nunca y Dani que le encantan los bichos
estaba maravillado!!
Volvimos a casa a templarnos un poco con una sopita caliente ya que aunque no había hecho frío nos habíamos mojado mucho! Preparamos las maletas porque al día siguiente, después de visitar Triberg, iríamos hacia otro lugar con una gran sorpresa preparada para los peques.






No hay comentarios:
Publicar un comentario